CAMINO HACIA NINGUN LUGAR

A la caída del sol, sobre mi montura, observo el horizonte,
permaneciendo impávido ante la mística de la muerte.
Un aroma embriagador envuelve el ambiente frío y aletargado,
como si los dioses usurparan gota a gota la sangre de los muertos...
Las espadas parece que me susurran, cual música celestial,
penetrando en mis oídos el delicado sonido del adiós.
Trovadoras de la guerra reposan sobre mis pies,
pero esta vez su descanso será eterno...
Marcho a galope sobre la senda de la victoria,
dejo atrás el hechizo de la batalla sin pesadumbres,
mañana me quedará soñar entre los fantasmas de los héroes,
desgastando poco a poco mis pocas ganas de vivir...
UN SALUDO A NUESTRO AMIGO URBAN,CREADOR DE ESTA POESIA.
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